Un buen operativo puede tardar 3 meses en adaptarse, o 1 semana, si lo integras bien.
En el negocio del freight forwarding, el tiempo es oro. Y una mala curva de aprendizaje puede costarte más que unos días: errores operativos, clientes insatisfechos, embarques perdidos y desgaste interno del equipo.
Aquí te explico cómo hacer un onboarding realmente efectivo para nuevos miembros del equipo operativo:
1. ¿Cómo definir un plan estructurado, (pero realista)?
Nada de “ve aprendiendo sobre la marcha”. Cada nuevo ingreso debe tener un plan claro para sus primeros 7, 14 y 30 días, adaptado a la realidad de tu freight forwarder. Ahí conviene incluir manuales operativos y un glosario de términos de comercio exterior y logística, acceso guiado a los sistemas (TMS, módulo de cotizaciones, CRM o, si aún no tienes todo integrado, los archivos y plantillas en Excel que sí usas hoy) y casos prácticos con ejemplos reales de embarques.
También ayuda mucho calendarizar desde el inicio algunas sesiones internas con áreas clave como comercial, tráfico, facturación y customer service, para que desde el día 1 la persona entienda el mapa completo. Un plan así da claridad, reduce ansiedad y evita que el nuevo operativo dependa solo de “lo que vaya viendo”.
2. Asigna un mentor o encargado
No todos preguntan cuando no entienden. Muchos prefieren “no quedar mal”, y luego terminan metiendo la pata en un embarque real. Por eso, Asignar un mentor o compañero responsable como guía durante las primeras semanas reduce los errores silenciosos y acelera el aprendizaje.
Ese mentor puede revisar tareas críticas antes de que salgan al cliente, dar contexto de por qué se hacen las cosas de cierta forma y ser el canal seguro para dudas que el nuevo ingreso no se atrevería a hacer en un grupo grande. Además, es una forma práctica de reforzar cultura y buenas prácticas desde el inicio.
3. ¿Qué áreas debo involucrar?
Un nuevo operativo debe entender cómo su trabajo se conecta con:
Tráfico- Comercial
- Finanzas
- Customer service
Si solo ve su pedacito, aparecerán frases como “eso no es mi responsabilidad” o “yo solo hice lo que me dijeron”, que luego se traducen en fricciones internas y mala atención al cliente.
4. Enseña el por qué, no solo el cómo
No basta con enseñar a llenar una cotización o cargar un embarque. Explica por qué se hacen las cosas así, qué se busca optimizar (tiempo, costo, visibilidad, cumplimiento), y cómo eso impacta directamente en el cliente y en los números del freight forwarder.
Cuando el nuevo operativo entiende el propósito detrás de cada paso, desarrolla criterio y pensamiento crítico. En lugar de seguir un checklist de forma mecánica, puede detectar inconsistencias, anticipar errores y proponer mejoras en los procesos.
5. Evalúa y da retroalimentación
Durante el primer mes, sirve mucho agendar check-ins semanales cortos. Pregunta cómo se siente, qué dudas persisten y qué le gustaría entender mejor de la operación y de los clientes que atiende. Este espacio abre la puerta a que hable de bloqueos que tal vez no mencionaría de forma espontánea.
Al mismo tiempo, da retroalimentación concreta sobre lo que está haciendo bien y lo que puede mejorar, con ejemplos específicos de embarques, correos o tareas. Esto refuerza conductas positivas desde el inicio y evita que malos hábitos se vuelvan “forma estándar de trabajar”.
Conclusión
Un onboarding sólido reduce errores, acelera el desempeño y mejora la retención. Y sobre todo, crea una cultura donde cada nuevo ingreso se siente parte de algo más grande.
No estás contratando un “llenador de sistemas”. Estás formando al próximo operador estrella de tu equipo.