Uno de los peores escenarios para cualquier freight forwarder: tu carga llega pero no sale de aduana. Un embarque detenido se traduce en retrasos, costos extra y clientes molestos, y puede convertirse rápidamente en una bola de nieve operativa y financiera si no se atiende de forma estructurada
Pero tranquilo. La buena noticia es que, con un proceso claro, puedes reaccionar mejor cuando esto pasa y reducir la probabilidad de que se repita.
Paso 1: Identifica el motivo exacto del retén
Las razones más comunes por las que un embarque se queda en aduana son:
- Errores en la documentación (facturas, pedimentos, cartas porte, etc.)
- Faltas de cumplimiento normativo (NOMs, permisos, etiquetado, etc.)
- Errores en la clasificación arancelaria
- Revisión física aleatoria
- Incidencias con el agente aduanal o transportista
Tip: El primer movimiento debería ser hablar de inmediato con tu agente aduanal, que es quien tiene visibilidad directa en los sistemas de la autoridad y puede decirte con precisión si se trata de un tema documental, regulatorio, de selección para revisión o de otra causa específica asociada al esquema de aduanas y autoridad fiscal.
Paso 2: Comunica al cliente
Aunque todavía no tengas el diagnóstico completo, no conviene esperar en silencio. Informar al cliente de forma transparente, profesional y rápida es clave para conservar la confianza. En esencia, necesitas responder tres preguntas: qué pasó, qué estás haciendo para resolverlo y cuál es el impacto estimado en tiempos y costos.
La proactividad salva relaciones. El silencio mata confianza.
Paso 3: Coordina una solución inmediata
Dependiendo del caso, deberás:
Dependiendo del caso, deberás:
Reenviar documentos corregidos- Solicitar una revalidación de pedimento
- Gestionar una cita para revisión física
- Pagar multas o recargos (si aplica)
Trabaja en conjunto con el agente aduanal, el transportista y, si aplica, autoridades como el SAT o la COFEPRIS. Tener claros los canales de comunicación, los responsables y los tiempos de respuesta de cada parte reduce el impacto del incidente y evita que el embarque se quede “perdido” entre áreas.
Paso 4: Aprende del error
Una vez liberado el embarque, haz una reunión interna con tu equipo para:
Una vez liberado el embarque, haz una reunión interna con tu equipo para:
Detectar en qué parte del proceso ocurrió la falla- Ajustar checklist y protocolos
- Capacitar a los responsables
- Prevenir que vuelva a suceder
Un freight forwarder profesional entiende que no puede evitar todos los problemas, pero sí puede aprender de cada uno para disminuir la probabilidad de reincidencia.
Conclusión
Un embarque detenido en aduana es una prueba de fuego. La clave está en tu capacidad de reacción, transparencia con el cliente y mejora continua del proceso. Cuando combinas una buena gestión interna con aliados confiables en aduanas y transporte, cada incidente deja de ser solo una crisis y se convierte en una oportunidad para fortalecer tu forma de operar.