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¿Qué alianzas estratégicas convienen en el mundo logístico?

En logística, no ganas por hacerlo todo solo. Ganas cuando sabes con quién unirte para ir más lejos.

Un freight forwarder que quiere crecer necesita alianzas que le permitan ampliar cobertura, mejorar servicio, bajar costos o ganar reputación. Pero no todas las alianzas son iguales, ni todas tienen el mismo impacto en tu operación.


1. Alianzas operativas: extender tu capacidad

Busca socios que complementen tus rutas, modos de transporte o servicios. Por ejemplo:

  • Transportistas de confianza para terrestre nacional o última milla
  • Agentes de aduanas en los puertos clave
  • Almacenes fiscalizados, de tránsito o 3PL para consolidación y resguardo.
  • FFWDs en otras regiones con quienes puedas intercambiar cargas


Estas alianzas deben tener procesos claros, precios definidos, tiempos de respuesta acordados y, sobre todo, confianza mutua. Si tu aliado falla constantemente, tu cliente no dirá “falló el aliado”, dirá “fallaste tú”.


2. Alianzas tecnológicas: sumar herramientas sin desarrollarlas tú
Si no tienes recursos para crear tecnología propia, tiene más sentido apalancarte en quienes ya la construyeron:

  • Plataformas de cotización instantánea que aceleren tu respuesta comercial.
  • TMS personalizables que te permitan controlar embarques, profit y documentación.
  • Herramientas de tracking o customer service para dar visibilidad a clientes.
  • Integraciones contables o de timbrado que conecten tu operación con la parte financiera.

Lo importante es que tú mantengas la relación con el cliente, pero uses aliados para mejorar la experiencia: más claridad, menos correos, menos dudas.


3. Alianzas comerciales: apalancar la reputación y los canales de otros
Aquí se trata de unirte con quienes ya tienen la atención del tipo de cliente que tú quieres:

  • Cámaras de comercio o asociaciones de exportadores/importadores
  • Despachos legales o consultorías en comercio exterior que ven proyectos antes que nadie.
  • Escuelas o universidades de logística donde se forman futuros contactos clave.
  • Agencias digitales especializadas en logística y comercio exterior.

Con ellos puedes hacer contenido en conjunto, eventos, webinars, guías descargables, así como esquemas de referidos o productos cruzados. La clave es sumar valor real al mismo tipo de empresa, no solo “aparecer en el logo”.


4. Alianzas estratégicas internas: tus propios clientes o proveedores
Algunas de tus mejores alianzas ya están en tu base de datos, ¿Por qué no convertirlos en aliados estratégicos?:

  • Clientes que compran bien, pagan a tiempo, te recomiendan y conocen la industria.
  • Proveedores que tienen buena reputación y contacto con otros posibles clientes tuyos.

Con ellos puedes:

  • Dar trato preferencial (descuentos, prioridad, SLA especial) si te traen nuevos leads.
  • Crear programas de referidos claros y fáciles de usar.
  • Preguntarles qué otros dolores tienen para explorar nuevos servicios juntos.

Recomendación final

Una buena alianza no solo se firma. Se cuida, se mejora y se mide. Desde el inicio, vale la pena dejar súper claro:

  • ¿Qué esperamos ganar ambos (volumen, nuevos clientes, cobertura, marca)?
  • ¿Qué métricas vamos a revisar (embarques referidos, satisfacción del cliente, tiempos, margen)?

Porque en logística, el futuro no lo gana necesariamente el más grande, sino el mejor conectado: el que sabe construir una red de aliados que le permiten decir “sí” a más oportunidades, sin perder el control ni la calidad.



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